Liderazgo huérfano:
La ausencia de programas estatales de formación para equipos directivos y su impacto en la calidad pedagógica en América Latina
En un mundo en constante cambio, las escuelas necesitan estar actualizadas y en sintonía con la realidad de sus alumnos para formarlos como ciudadanos íntegros, capaces de ejercer profesiones y oficios acordes a la actualidad. Para que este objetivo se cumpla, el factor determinante es el equipo de conducción, sin importar el nivel educativo o la modalidad, se requiere un líder que asesore y supervise que el proceso de enseñanza produzca aprendizajes de calidad.
No obstante, en Latinoamérica y particularmente en Argentina, Chile y Colombia enfrentamos un enorme vacío en la preparación de estos cuadros de conducción. La ausencia del Estado suele delegar el acceso a los cargos jerárquicos a la autogestión o al apoyo de profesionales privados. A través de mi investigación y experiencia formando futuros directivos, he constatado que la preparación para liderar una institución, no puede limitarse a una convocatoria con material de estudio abrumador para un examen, requisitos de antigüedad y titulación.
Es necesario mirar hacia sistemas educativos como los de España y Finlandia, donde la formación está profesionalizada. Mi propuesta es que la capacitación de los equipos directivos adquiera un carácter universitario, integrando una formación amplia en gestión, liderazgo y pedagogía, además de la práctica in situ, que asegure la calidad educativa.